El proyecto

“(...) la principal diferencia entre un cuadro y una fotografía en materia de retratos aún se mantiene. Los cuadros invariablemente sintetizan; las fotografías por lo general no. Las imágenes fotográficas son indicios del transcurso de una biografía o historia. Y una sola fotografía, al contrario que una pintura, implica que habrá otras.”
Susan Sontag, Sobre la Fotografía



La primera chispa que iluminó esta investigación la encendió Mariana Matthews a inicios de la primera década del 2000. Ello sucedió mientras Mariana rebuscaba entre archivos, álbumes y cajas llenas de imágenes indicios sobre la tradición fotográfica del sur de Chile y su relevancia en la memoria nacional. Investigando a la familia Valck, (hoy reconocida en todo el país por su legado que data de 1858 con la llegada de su patriarca Cristian Enrique)*, dio con algunas fotografías firmadas por una mujer junto al sello Valck, marcadas con un elaborado timbre que inmortalizaba el nombre de Frida B. de Böhmwald.

Algunas décadas antes, El historiador Hernán Rodriguez había identificado a Frida B. en 1985 en el Boletín nº 86 de la Academia Chilena de la Historia bajo el nombre de Frida Anwandter Kaiser. Dicha identidad se basaba a su vez en el trabajo publicado por Eugenio Pereira Salas con motivo de la conmemoración de los 100 años de fotografía en Chile. Desde esta fuente y unas seis fotografías, junto al libro titulado “Los Pioneros Valck” -también de la autoría de Matthews-, daríamos inicio a este proyecto con diversas interrogantes acerca la identidad de esta mujer y su rol como fotógrafa precursora de la técnica. Una mujer que trabajó en las primeras décadas del siglo XX en Valdivia, ciudad caracterizada por una prolífica producción de instantáneas.

Haciendo eco de la frase de Susan Sontag con que presentamos esta reflexión, no nos fue difícil concluir que debía haber más fotos, y en esas fotos más información y nuevos testimonios en torno a la vida y obra de Frida. Desde luego, nos parecía muy extraño que la información acerca de ella fuese tan escueta, y que no se la recordara del mismo modo que a contemporáneos suyos como Valck o Knittel. También nos llamaba la atención que las noticias sobre su vida y su obra se hubieran desvanecido en el tiempo, sin dejar mayor rastro conocido que un par de imágenes de sus retratados. Fue así como nos propusimos rescatar su identidad y legado, así como también reivindicar su rol en la memoria chilena y en nuestra propia identidad valdiviana.

Cuando iniciamos este proyecto en abril de 2017 (financiado por Fondart Regional Convocatoria 2017 del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes), ya contábamos con la información básica mencionada en párrafos anteriores, pero también contábamos con ciertos aspectos comunes o claves entre las fotografías que identificamos como elementos distintivos en las tomas de esta autora, tales como un telón pintado de estilo Art Nouveau, un timbre o membrete a modo de sello de autor y una inicial “B”, la cual no sabíamos a qué correspondía. Propusimos el título “Frida B. de Boehmwald: La fotografía valdiviana de inicios del siglo XX a través de un lente de género”, ya que abarcaba dos aspectos importantes de lo que consideramos representa su figura: el primero de ellos es su relevancia como fotógrafa en Valdivia y su presencia/ausencia en la memoria de la ciudad, y el segundo es un análisis que incluye un enfoque de género, pues consideramos que la ausencia de estudios y difusión de su figura y su trabajo en investigaciones precedentes, tiene una relación incidental con el hecho de ser una autora mujer (circunstancia que comparte con otras figuras femeninas de la época).

Tras las primeras etapas de recopilación y clasificación de material visual, biográfico o bibliográfico, realizamos a modo de acercamiento a la comunidad -y como forma de difusión de nuestra búsqueda-, una campaña donde invitamos a las familias valdivianas a buscar entre sus retratos familiares fotografías de Böhmwald. Entretanto, no pudimos prever que al consultar los registros de bautismo de las iglesias católicas y luterana en Valdivia, concluiríamos que Frida no sería Frida Anwandter sino Frida Blum, dato que nos condujo nuevamente al principio de nuestra pesquisa biográfica. La importancia de su individualización se volvió mayor, al darnos cuenta que la bibliografía disponible hasta hoy, no contaba con dicha información o era incorrecta. Fue así como, tras la búsqueda exhaustiva en archivos locales y nacionales, junto a la colaboración de las familias que iban encontrando fotografías tomadas por Böhmwald, advertimos su corpus fotográfico y los registros de su actividad profesional crecerían de unos diez a casi treinta años de trabajo, en los cuales el lente de Frida retrató hasta tres generaciones sucesivas de familias valdivianas.

El proceso de digitalización realizado para este proyecto, consideró las particularidades, tanto del material fotográfico, como de la comunidad que lo resguarda. Desde una perspectiva técnica desarrollamos previamente un proyecto de digitalización que contemplaba un aproximado de 45 fotografías (cantidad que fue superada ampliamente pues al final digitalizamos más de 70), de las cuales se elaboraría un “Archivo Maestro” (formato Tiff-Resolución de 1200ppp- D. Pixeles 10200x14039-Color Adobe RGB), de alta calidad y un “Archivo de Difusión” (Formato JPG-Resolución 72ppp-DD.Pixeles 2856x2035-Color sRGB) para consultas. Al trabajar con Archivos, se solicitaron las copias a los respectivos encargados, pero aun así fue necesario revisar los originales pues en muchos casos, debido a las razones anteriormente expuestas, las fotografías no se encontraban atribuidas al estudio de Frida en las bases de datos.

Por otro lado, desde una perspectiva comunitaria resultó imposible obviar la alta estima que los valdivianos o sus descendientes en otras partes de Chile**, poseen por sus fotografías. Es por esta razón que el proceso de digitalización que se llevó a cabo con ayuda de particulares, fue realizado directamente en sus domicilios, situación que posibilitó al equipo investigador observar desde sus espectadores más directos, la relevancia de estas imágenes, no sólo como objetos portadores de memoria y emotividad familiar, sino también como testimonios generadores de vínculos capaces de construir parte de la identidad de los habitantes de esta ciudad. Al mantenerse éstos en colecciones familiares se evita la pérdida de contexto y del componente emotivo y de contemplación privada, tan recurrente con las fotografías cuando son dispuestas en depósitos y/o espacios exhibitorios.

Los procesos mencionados anteriormente, no solo permitieron proteger, analizar y poner en valor las obras de Frida a través la digitalización, sino también conocer el estado de conservación de las mismas, y en algunos casos capacitar a las propias familias respecto de medidas básicas para su conservación, tales como la correcta manipulación, eliminación de elementos metálicos o adhesivos, la confección de carpetas, o la entrega de sobres apropiados para guardarlas y disminuir al máximo posibles deterioros.

Hoy, tras consultar las fuentes pertinentes y tras haber reunido una cantidad de material fotográfico bastante más significativo de lo que prospectamos en un comienzo, damos cuenta de los dos principales métodos de difusión y devolución pública de la investigación realizada: en primer lugar queda disponible a toda la comunidad un sitio web de acceso libre, y en segundo lugar existirá -en formato físico-, un catálogo impreso para distribución gratuita en más de 10 bibliotecas públicas y universitarias de Valdivia y otras regiones, para más de 25 instituciones culturales y también para todos los colaboradores del proyecto que hicieron posible de un modo u otro la concretización de esta tarea. Así, esperamos que a través del largo proceso que sustentó nuestra labor, la figura de Frida Blum de Böhmwald cobre nuevamente relevancia en la comunidad valdiviana y en nuestro país. Después de casi un siglo, Frida vuelve a posicionarse como una fotógrafa profesional de gran importancia social y estética, pues no solamente es poseedora de una mirada particular del retrato familiar, sino es también una pionera de la fotografía en Chile a pesar de todas las limitaciones que existían para el desarrollo profesional de una mujer interesada por las más avanzadas tecnologías visuales en Valdivia a principios del siglo XX.



Tanya Wagemann Scheel
Bárbara Scheel Aliaga


* Para más información sobre la familia Valck, consultar el libro Los Pioneros Valck. Margarita Alvarado y Mariana Matthews. Editorial Pehuén.
** Agradecemos a todas las personas que amablemente nos colaboraron en este Proyecto.

 

Proyecto financiado por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes Región de Los Ríos a través del Fondart Regional, convocatoria 2017

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© Proyecto Frida B. de Boehmwald. Tanya Wagemann, Bárbara Scheel, 2017. Todos los derechos reservados.

 Valdivia, Región de Los Ríos, Chile  •  fridaboehmwald@gmail.com